lunes, 22 de agosto de 2011

Actividades del crimen organizado

Aproximadamente la mitad de la economía ilegal proviene del tráfico de drogas; la otra mitad se deriva de:

• El contrabando o tráfico de personas: Existe una profesión que consiste en llevar personas ilegalmente a través de las fronteras. Este hecho sucede en todo el mundo. Es una industria de seis o siete mil millones de dólares al año, calculada con base en lo que las organizaciones cobran a las personas que usan sus servicios. Por ejemplo, llevar a alguien desde China a los Estados Unidos cuesta entre $20,000 y $30,000 dólares. Y como las personas, obviamente, no tienen todo ese dinero deben tomarlo “prestado” de la organización y esclavizarse para poder devolverlo. Este es un proceso largo y la organización frecuentemente amenaza a la familia que quedó en el país, si la persona no paga. También es común la explotación de mujeres y niños para el trabajo o para la prostitución.
• Falsificación de productos legales: Esto también se llama piratería de productos tales como ropa, videos, discos compactos y software. La expresión técnica es violación de los derechos de la “propiedad intelectual”. Esta forma de crimen organizado no sólo daña la economía de un país, privándolo de la recaudación de impuestos, sino que también ofrece la oportunidad a estas organizaciones para otras actividades delictivas.
• Contrabando y venta ilegal de armas: Las armas van de norte a sur. Se producen en los Estados Unidos y otros países; se venden ilegalmente en Colombia.
• Transporte de reliquias culturales y tesoros nacionales: Por ejemplo, Colombia, México y otros países latinoamericanos son ricos en reliquias culturales que están siendo robadas y transportadas a otros países para su venta.
• Delitos ecológicos: Estos delitos dañan el medio ambiente pero benefician a los delincuentes. Por ejemplo, existe contrabando de sustancias químicas ilícitas que son vendidas ilegalmente. Si bien las personas podrían decir que estas actividades no las perjudican, hay peligro potencial para todos los que viven a lo largo de las rutas que siguen estas sustancias tóxicas o los productos de desecho. Otro ejemplo es el contrabando de fauna y flora de la región amazónica o de los llanos orientales de animales en proceso de extinción. Por este motivo, Colombia ha tenido que crear los “guardianes verdes”, un cuerpo policial que trabaja en coordinación con entidades como el DAMA, el Ministerios del Medio Ambiente, Las alcaldías, los defensores ecológicos y la misma ciudadanía. Su tarea es controlar el comercio ilegal de especies en vía de extinción y proteger la fauna doméstica.

EJERCICIO: El crimen organizado

Para cada una de las actividades del crimen organizado que se describen arriba, preguntar a los estudiantes cuáles son las consecuencias negativas de aquellas para los individuos y la sociedad. ¿Cuáles son las consecuencias negativas para las personas que son víctimas del contrabando y cuáles las consecuencias dañinas para la sociedad? Al adaptar estas preguntas a cada actividad, se puede establecer una relación con las otras lecciones que identifican consecuencias y solución de problemas.

ONTOLOGÍA MODERNA

Logro: Identifica lo que los autores Modernos han reflexionado sobre la metafísica moderna. Haciendo este recorrido histórico de la Región Metafísica y teniendo en cuenta la metafísica antigua y medieval, podemos concluir que la metafísica antigua es COSMOLOGIA (ya que su preocupación fue buscar el fundamento del mundo); la medieval es TEOLOGIA (ya que el fundamento de todo es Dios); ahora haremos un estudio de la Ontología Moderna, a través de esta guía la cual pretende dejar claro las intenciones de esta Ontología y las diferentes corrientes filosóficas que se suscitaron. Antes de empezar este análisis, es necesario tener en cuenta que al inicio de la época moderna se da un Movimiento Cultural llamado EL RENACIMIENTO, el cual, además de ser un regreso a la literatura y al arte de la antigüedad, significo una nueva concepción del mundo y del hombre; en este contexto, la época moderna se caracterizo por la necesidad de explorar: Se buscan nuevos mundos, nuevos conocimientos de la naturaleza, nuevas rutas comerciales, nuevas concepciones del mundo y del universo (Copèrnico, Galileo, y Newton con quienes se dio origen a la llamada época de la revolución científica). Así pues para los filósofos medievales el mundo y el hombre son criaturas de Dios. En cambio para los filósofos modernos, impresionados por los avances de la ciencia experimental y la matemática intentaron determinar un principio de la realidad que fuera acorde con las ciencias. Esto significó la postulación del sujeto que piensa y el sujeto cognoscente, como el fundamento de la realidad. El ser de las cosas no se busco en las cosas mismas, si no en el sujeto que las percibe. Este aspecto fue claro en RENE DESCARTES, quien a través de sus ideas generó la nueva orientación racionalista de la filosofía, pues consideraba que para postular una realidad era necesario postular antes un principio de verdad. Tomando distancia de la tradición medieval, el pensamiento de Descartes parte del intento por resolver las siguientes preguntas ¿es posible la verdad? ¿Cómo obtener una verdad indudable? Descartes en su libro “Discurso del método” mostró la necesidad de olvidar todos los conocimientos adquiridos y buscar un conocimiento que fuera claro y distinto, o sea que no necesitara ser confrontado, tal como sucede con los principios de las matemáticas. En esta búsqueda, Descartes empezó a dudar de todo hasta de las verdades que nos presentaban los sentidos ya que estos algunas veces nos engañan, así pues, se encontró con una evidencia que le permitiría conocer lo real: el hecho de que al dudar de todo, era él quien dudaba a través de su pensamiento. A partir de esta reflexión afirmo: Cogito, ergo sum, es decir Pienso, luego existo. A partir de esta postulación del sujeto cognoscente, el pensamiento moderno tomó dos vías diferentes: El Racionalismo y El Empirismo. RACIONALISMO: Afirma que la realidad es de carácter racional y, por lo tanto, el criterio para llegar a la verdad se encuentra en los datos de la conciencia.
Es decir, las ideas de la razón son innatas y la realidad es lo que se puede justificar con estas ideas, según las leyes de la lógica. Los racionalistas fueron los más entusiastas seguidores del modelo matemático, como por ejemplo el mismo Descartes, Goftfried, Leibniz y Baruch Spinoza. Es importante aclarar el problema metafísico que Descartes suscitó al dividir la realidad en una sustancia pensante, que es el hombre; y una sustancia extensa, que es el mundo, dos sustancias irreconciliables; Por consiguiente ante este vacío òntico: Pensamiento y Extensión; o espíritu y materia; o cuerpo y alma son dos elementos fundamentalmente distintos hay que conciliarlos, ¿Cómo? es la tarea filosófica que Spinoza y Leibniz tratan de solucionar. Para Spinoza cuerpo y alma, o materia y espíritu no son dos substancias si no dos atributos de una sola substancia y esta substancia única es Dios; entonces, ¿Qué es pensamiento y Qué es la extensión? Spinoza responde que son dos atributos de la substancia, o sea que Dios solamente es pensamiento y solo es extensión el mundo material es la extensión de Dios, esto es el Panteísmo que quiere decir “todo es Dios”. Todos los seres del mundo sean corpóreos o pensantes son modos de ser de Dios.
SUSTANCIA DIOS
(ATRIBUTO). PENSAMIENTO EXTENSION
SERES DEL MUNDO Modos de ser de Dios
Ahora bien, Leibniz rechaza la propuesta de Descartes de establecer la extensión como la sustancia de la materia y del mundo material; en lugar de la extensión, Leibniz coloca la sustancia , el verdadero ser material , en el centro de la fuerza llamado “Mónada” que significa uno solo; este centro de la fuerza es unidad material y espiritual a la vez; este centro es físico porque contiene al átomo, es matemático porque contiene al punto y es metafísico porque su fuerza es inmaterial.
Según Leibniz cada uno de los seres de la realidad están constituidos por Mónadas, pero estas Mónadas no son iguales, razón por la cual hay diversidad y multiplicidad de seres en el mundo. Hay Mónadas con una vida interior más rica y más consciente, más espiritual (alma racional); otras tienen una vida interior oscura, inconsciente, confusa (alma de los animales); y otros son como inertes (materia) EMPIRISMO Esta corriente filosófica floreció en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII, se inicia con Francis Bacon con la inducción como método de las ciencias, pero quienes trabajaron y desarrollaron estas ideas fueron: Jhon Locke, George Berkeley y David Hume. Esta doctrina gira entorno a los siguientes problemas: ¿Cual es la naturaleza del conocimiento? ¿Cuál es su origen? ¿Cuáles son sus límites? Parte de la idea Aristotélica que la mente del hombre es una tabla rasa, es decir que “el entendimiento es como un papel en blanco en el cual no hay nada Escrito”por lo tanto nada hay en el entendimiento que no haya pasado por los sentidos” Así pues, el empirismo considera los sentidos como el criterio más adecuado para llegar a la verdad. Las ideas se componen de sensaciones y son adquiridas por la experiencia, por consiguiente la realidad era lo que se percibe por los sentidos. Para los empiristas, toda especulación que no partiera de la experiencia era un sinsentido y, por lo tanto, la metafísica tradicional no aportaba ningún contenido de verdad. CRISIS DE LA METAFISICA Como podemos observar el Racionalismo y el Empirismo son dos posturas filosóficas divergentes, la primera tiene como fuente del conocimiento la razòn mientras que la segunda, los sentidos. En este ambiente aparece Emmanuel Kant, quien con sus ideas filosóficas pretende conciliar dichas corrientes, tratando de definir los límites del conocimiento humano, es decir encontrar las condiciones de posibilidad del conocimiento en general, en su obra cumbre “Critica de la razón pura”. Para entender el pensamiento Kantiano con respecto a la metafísica es necesario tener en cuenta las fuentes de inspiración de sus criterios como por ejemplo el Mecanicismo de Newton que parte de la experiencia y de las matemáticas para interpretar el Universo; el Racionalismo, el cual dice que la experiencia se fundamenta en la razón y el Empirismo, el cual dice que la razón se fundamenta en la experiencia. El objeto principal de este libro es demostrar si la metafísica es una verdadera ciencia; para cumplir con este objetivo se dio la tarea de examinar, estudiar hasta que límites conoce nuestra mente, así pues partió de la siguiente tesis: UNA CIENCIA PARA QUE SEA CIENCIA DEBE TENER JUICIOS SINTETICOS-A PRIORI. Un juicio sintético: Es cuando el predicado no está contenido dentro del sujeto. Estos juicios son particulares, contingentes, son Verdades de hecho; aportan algo nuevo al conocimiento, ejemplo: El calor dilata los cuerpos; las plantas producen su propio alimento. Un juicio Analítico: Es cuando el predicado está contenido dentro del sujeto Estos juicios son: Universales, necesarios, son Verdades de Razón; no aportan nada nuevo al conocimiento, ejemplo: El todo es mayor que la parte, el círculo es redondo. El siguiente cuadro resume las ideas de Kant: Ver Anexo 1
CONCLUSION: Las matemáticas y la física son verdaderas ciencias ya que poseen juicios sintéticos a priori; en cambio la metafísica no tiene juicios sintéticos si no a priori, es decir que Dios * Mundo y alma, son ideas innatas del hombre que no tienen una referencia en la experiencia, es decir no sabemos con exactitud si Dios- Mundo. Alma existe o no existe en la realidad. Teniendo en cuenta la posición kantiana podemos inferir que la metafísica no es posible como verdadera ciencia fáctica sino como una disciplina que el hombre posee para guiar su comportamiento, según Kant, por consiguiente la metafísica es posible desde la dimensión moral. Después de esta posición Kantiana en el Siglo XIX aparecen dos posiciones radicalmente opuestas a la metafísica que revivieron el problema del ser: El Idealismo de W.F Hegel, que intentó explicar el ser a partir de la sola razón; el positivismo de Augusto Comte, que intento explicar la realidad a partir de la sola experiencia de los sentidos. LA DIALECTICA HEGELIANA: IDEALISMO ABSOLUTO Para entender la filosofía de Hegel es necesario tener en cuenta que el vivió en el momento que la evolución y la ciencias de la evolución (Biología, Paleontología, Psicología) están en boga como también las ciencias sociales (Familia-Leyes-Estado), por ende el objetivo de su pensamiento fue ¿Como conciliar todas estas ciencias con la filosofía y la evolución?, por tanto el ser fue comprendido por Hegel como devenir, como movimiento continuo, y la tarea de la razón no era otra cosa que explicar conceptualmente las estructuras lógicas de ese movimiento: Anexo 2 Finalmente la filosofía positivista Comte difiere radicalmente del idealismo de Hegel. Para los positivistas, lo único real y existente era aquello que puede ser experimentado, medido y catalogado a través del método científico. Todo lo demás era falso e ilusorio. Por lo tanto, las proposiciones (ideas) de la metafísica no pueden considerarse como verdaderas, pues sus contenidos no provienen de la experiencia. Para Comte, la metafísica era un modo de conocer propio de una época de la humanidad, que estaba condenada a ser superada por la época positivista, en donde las ilusiones de la razón, aquellas ideas. (Dios, Mundo y alma) no tenían base en la realidad positiva por consiguiente serían desechada y olvidadas, así pues, esta reflexión ontológica tomará en la época contemporánea diferentes rumbos como por ejemplo la declaración de su muerte por parte de Nietzsche, ser condenada como pseudo ciencia por parte de los Marxistas, resucitada por la existencialistas o ser tachada como abuso del lenguaje por parte de los positivistas lógicos. Estas ideas filosóficas serán estudiadas en el posterior logro.

martes, 16 de agosto de 2011

EL NEGOCIO DEL CRIMEN

Objetivo
Los estudiantes entenderán la naturaleza de las organizaciones delictivas, cómo operan y los distintos tipos de actividades delictivas en que se involucran. También se les señalará el alcance transnacional del crimen organizado.
Objetivos pedagógicos
Al finalizar estas dos lecciones los estudiantes podrán:

• Enumerar las características o atributos del crimen organizado,
• Describir la clase de actividades delictivas a que se dedica la organización, y
• Entender las distintas formas en que los países se ven envueltos en actividades delictivas.

Contenido de la lección
Es difícil definir el crimen organizado. Pareciera que no hay ningún rasgo en particular que defina adecuadamente a los delincuentes organizados. Se requieren muchas dimensiones y características para producir un cuadro claro del crimen organizado. A continuación se enumeran doce de estas características.

Los grupos de crimen organizado:

1. No tienen una agenda política propia. El crimen organizado no consiste de grupos terroristas dedicados a lograr el cambio político. Su único interés respecto al gobierno es quitarle eficacia por medio de sobornos y otras prácticas corruptas para que los negocios ilegales puedan funcionar sin interrupción.

2. Tienen una jerarquía organizada. Los grupos del crimen organizado tienen una jerarquía bien estructurada, con jefes o líderes y seguidores en una escala de autoridad.

3. Tienen continuidad en el tiempo. Estos grupos continúan más allá de la vida o participación de cualquiera de sus miembros. Nuevos jefes reemplazan a los que mueren, desertan o van a la cárcel, y la organización continúa.

4. Usan la fuerza o la amenaza del uso de fuerza. El crimen organizado usa la fuerza o la amenaza del uso de fuerza para lograr sus fines. Recurren al asesinato, los golpes y la tortura, los incendios y la destrucción. Usan la violencia tanto contra otros delincuentes como contra las víctimas que no les pagan las deudas, las drogas, las apuestas, o las extorsiones.

5. Restringen la admisión. Los grupos del crimen organizado se caracterizan a menudo por limitar sus miembros a las personas de cierto origen étnico, social, barrial, familiar y de ciertos antecedentes penales.

6. Se lucran con los negocios ilegales. El crimen organizado existe con el propósito de lograr beneficios económicos. El fin principal de estos grupos es obtener ganancias por cualquier medio que sea necesario.

7. Ofrecen mercancías y servicios ilegales que el público demanda. El crimen organizado provee al público productos (tales como drogas, armas, licores, electrodomésticos) y servicios (tales como prostitución, volcado de desechos tóxicos) que son ilegales, pero que un sector de la población de todas formas demanda.

8. Utilizan la corrupción para neutralizar funcionarios públicos y políticos. El crimen organizado quita eficacia al gobierno por medio de sobornos a la policía, los fiscales y jueces, para evitar las investigaciones, arrestos, enjuiciamientos y condenas. Como consecuencia, estos grupos buscan operar con impunidad.

9. Buscan una posición de monopolio para lograr el control exclusivo de ciertos productos y servicios. El crimen organizado busca el control total o parcial sobre las actividades a las que se dedica.

10. Tienen especialidades dentro del grupo. Los miembros del crimen organizado generalmente tienen funciones específicas. Por ejemplo, puede que exista un "matón" que usa la violencia para hacer cumplir los encargos.

11. Tienen un código secreto. Los miembros, los rituales de iniciación, las normas y reglas, las actividades y los jefes de ciertos grupos del crimen organizado, están sujetos a un código secreto. Los individuos que rompen ese código enfrentan la expulsión del grupo o incluso la muerte.

12. Planifican extensamente para lograr sus objetivos a largo plazo. Se requiere considerable planeación y coordinación para apoyar las intrincadas y extensas actividades y manipulaciones de ciertos grupos del crimen organizado.

domingo, 7 de agosto de 2011

ONTOLOGIA

Es la parte de la filosofía que investiga en qué consiste el ser y cuáles son los ámbitos o regiones del ser fundamentales.

Aunque este término se introduce en el siglo XVIII para indicar la ciencia del ser en general (lo que Aristóteles llamó “filosofía primera” y luego recibió el nombre de metafísica), la ontología ha sido una disciplina practicada por los filósofos desde el comienzo mismo de su historia.
La ontología es la disciplina filosófica más importante. El resto de disciplinas (antropología, teoría del conocimiento, teología racional...) dependen de un modo u otro de ella. Etimológicamente la ontología se puede definir como el logos o conocimiento del ente. Y de forma técnica se la suele definir como la ciencia del ente en tanto que ente. Ente es todo aquello que tiene ser; del mismo modo que llamamos estudiante a todo persona que estudia, o amante al que ama, ente es el término que podemos utilizar para referirnos a las cosas en la medida en que éstas poseen ser. Desde este punto de vista las piedras, los animales, las personas, Dios mismo son entes puesto que poseen algún tipo de ser, aunque cada uno a su manera. Los objetos matemáticos e incluso los meramente imaginados también tienen un ser (estos últimos un ser ficticio o irreal).
Todas las ciencias o saberes se refieren o estudian los entes, unas los entes físicos, como las ciencias físicas, otra los entes matemáticos, como la matemática, otra los seres vivos, como la biología; pero se fijan en un aspecto particular de cada objeto que estudian: la física estudia los seres físicos como las piedras y también el cuerpo humano en la medida en que tienen dimensiones físicas; los biólogos, por el contrario, estudian también al hombre pero en la medida en que está dotado de ciertas actividades y funciones que llamamos vitales. La ontología también estudia las piedras, los animales, los números, los hombres, pero fijándose en su ser, y trata de establecer la dimensión o característica esencial que les define de ese modo y no de otro. Esto es lo que quiere indicarse con la segunda parte de la definición técnica de la ontología: la ciencia o saber relativa al ente en tanto que ente, en tanto que dicho ente tiene o participa de alguna modalidad de ser. En este sentido, la ontología es la ciencia más universal de todas puesto que se refiere a la totalidad de las cosas y no hay nada que no caiga bajo su consideración.
Se han dado distintas respuestas a las preguntas básicas de la ontología (en qué consiste ser y cuáles son los seres fundamentales); así, por ejemplo, para Platón el ser consiste en ser eterno, inmaterial, inmutable y racional, y los seres son de forma plena las Ideas; para Santo Tomás el ser consiste en ser eterno, infinito y dotado de consciencia y voluntad, y el ser pleno es Dios; para Nietzsche el ser consiste en cambio, temporalidad, nacimiento y muerte e irracionalidad y los seres son los objetos del mundo fugaz de los sentidos.
Aunque desde el comienzo de la filosofía todos los filósofos defendieron una u otra tesis ontológica, se suele indicar que es Parménides realmente el primero que de forma explícita tiene un discurso ontológico, convirtiéndose así en el padre de la ontología.

PREGUNTAS SOBRE ONTOLOGÍA TIPO ICFES

1. San Anselmo quiere probar la existencia de Dios aduciendo que dado que Dios es la perfección, esta idea exige que ese ser exista, pues si no existiera no sería la idea del sumo perfecto, ya que la superaría la idea de un ser que sí existiera. Por consiguiente, Dios tiene que existir. De acuerdo con esto puede afirmarse que

A. la idea de un ser perfecto implica su existencia
B. es imposible que Dios sea superado por algo
C. sólo lo que existe hace parte del contenido del pensamiento
D. la existencia de Dios depende exclusivamente de Dios mismo

2. En la medida en que la metafísica es la ciencia del ser en cuanto ser, se interesa por un concepto y no por una cosa. Esta afirmación puede llevar a pensar que el concepto de ser, en cuanto es abstracto, es algo misterioso que debe ser conocido por el hombre antes de que pueda conocer seres particulares, pues dichos seres son una simple participación de él. Sin embargo, esta interpretación cambia si aceptamos al igual que Ockham que

A. el concepto general de ser es unívoco y se predica de todas las cosas
B. las cosas existen sin necesidad de participar del concepto de ser
C. el conocimiento del concepto ser es posterior al conocimiento de las cosas
D. el concepto general de ser lleva implícito las cosas particulares

3. La tradición ontológica ha enfrentado siempre dos concepciones de la realidad como lo son la permanencia y el movimiento. En el diálogo El Sofista de Platón se plantea en un primer momento lo siguiente: .decir que todo se mueve, identifica al ser con el movimiento; decir lo contrario es identificarlo con la inmovilidad y el reposo. Esto quiere decir que

A. el ser es móvil, y por lo tanto la realidad está en continuo cambio
B. el ser es mutable y por ello la realidad se desarrolla constantemente
C. el ser tiene como manifestaciones la dinámica y lo estático
D. el ser es inmóvil, por lo cual la realidad es estática

4. Heráclito basa la teoría de la generación del ser y del no ser en un logos que es el principio universal de todo lo existente y por lo tanto su fundamento. Este razonamiento se basa en que

A. la razón universal se concibe como un principio activo
B. el movimiento de la naturaleza depende de la razón universal
C. el orden en el cosmos depende del principio universal
D. el logos posibilita el ser y no ser de cada elemento de la naturaleza

5. La existencia de la divinidad se ha expresado de diversas maneras, en el monismo ontológico se concibe la existencia de un solo Dios, mientras que el pluralismo ontológico sostiene la creencia en múltiples deidades. En este sentido, es posible afirmar que el monismo ontológico es un planteamiento más evolucionado que el pluralismo en cuanto

A. la unidad que plantea el monismo permite realizar más fácilmente la generalidad propia de la ontología que el pluralismo
B. las manifestaciones de la divinidad son estudiadas por el monismo y pluralismo ontológico
C. el Pluralismo ontológico se contrapone a la forma unitaria de lo absoluto
D. la evolución de un planteamiento frente al otro se da al interior de un contexto y de una historia de la humanidad

miércoles, 3 de agosto de 2011

Preguntas filosóficas acerca de la moral

Criterios para orientar la conducta humana
Con el advenimiento de la democracia griega la concepción de
las virtudes cambió, pues la comunidad moral primaria dejó de ser
la estirpe y fue reemplazada por la ciudad-Estado. Este cambio se ve
reflejado también en la literatura: “En Homero, la cuestión del honor
es una cuestión de qué se le debe a un rey; en Sófocles, la cuestión
del honor se ha convertido en la cuestión de qué se le debe a un
hombre” (MacIntyre, 1981, p. 169). Los atenienses del siglo V a.C.
coinciden con los demás griegos de su época en que ser buen hombre
está asociado a ser buen ciudadano, pero según los más antiguos
filósofos, las virtudes cambian de acuerdo con las costumbres de
cada ciudad concreta. El ejercicio de las virtudes y su definición sólo
pueden darse en el marco de la polis. “No existe la justicia en sí, sino
sólo la justicia en Atenas, la justicia en Tebas y la justicia en Esparta”
(MacIntyre, 1981, p. 178). A la luz de esta ética de las virtudes es necesario
reflexionar filosóficamente sobre si la relación de la moral con
el contexto cultural determina por completo lo que está bien hacer o
si es posible encontrar criterios de acción válidos para toda persona
en cualquier contexto cultural.
Sobreponiéndose al relativismo en que surgió la tradición ética de
las virtudes, Sócrates planteó en el siglo V a.C. una cuestión que hoy
nos sigue interrogando: ¿más allá del propio interés, existe alguna
otra razón para obrar bien que no sea el temor a las sanciones? Con
sus enseñanzas, este filósofo mostró que desde el punto de vista racional
hacer lo correcto es lo mejor para el individuo, pues le permite
llevar una vida buena. Desde la autorreflexión animada por la máxima
«conócete a ti mismo», Sócrates hizo evidente la relación entre el
conocimiento y la práctica de las virtudes: conocerse a sí mismo es
ser sensato.
En medio de un ambiente político en que la democracia estaba
amenazada por el régimen de los tiranos, quienes proponían la justicia
como la búsqueda de su propio bienestar, Platón señaló la conveniencia
de obrar según los dictámenes de la razón y propuso como
virtudes fundamentales la prudencia, la fortaleza, la templanza y la
justicia (Platón, sf c, p. 186).
La descripción platónica del hombre virtuoso está imbricada con la
del ciudadano virtuoso, ser excelente como ser humano es ser excelente
como ciudadano, pero esto sólo puede darse bajo el gobierno
de la razón, condición que no se verifica en ninguna ciudad-estado.
Corresponde a la Filosofía señalar entonces la manera en que la ciudad-
estado debe abrir paso al gobierno desde la razón, tal como ocurre
en el alma del justo. La educación de los ciudadanos en la justicia
es fundamental, pues la sabiduría y el adiestramiento de los afectos
permiten la moderación que favorece la convivencia social y la perfección
individual. Es evidente la importancia que este filósofo dio a
la formación ciudadana como medio para conseguir la plenitud de la
vida individual y el bien de la comunidad política, factores que deben
ser tenidos en cuenta aun en las sociedades modernas. La yuxtaposición
y la contraposición de los intereses individuales con respecto a
los intereses de toda la sociedad son factores determinantes que han
impedido históricamente la convergencia entre la vida justa de las
personas y la justicia social. ¿Cómo se relaciona el bien de la persona
con el bien de la sociedad? ¿Qué tan bien se puede estar en un contexto
en que las demás personas no están bien?
Aristóteles propone una ética de las virtudes pensada políticamente
a partir de la pregunta sobre la finalidad de la vida humana, una
cuestión que hoy sigue siendo central en la reflexión filosófica sobre
la acción humana. Este autor afronta tal cuestión desde el postulado
según el cual el hombre es un animal racional, en el sentido de que
el ser humano juzga su conducta con criterios racionales. Es así como
el hombre virtuoso sabe aplicar principios racionales y generales de
acción, orientando su vida hacia la búsqueda del mejor de los bienes.
Ante el interrogante sobre “cuál es la meta de la política y cuál es el
bien supremo entre todos los que pueden realizarse” (Aristóteles, sf
b, p. 22), Aristóteles señala como repuesta la felicidad. Se trata de la
felicidad propia del hombre prudente, que sabe ponderar las circunstancias
y deliberar acerca del principio que debe orientar la acción en
casos particulares. “La prudencia no es sólo una virtud en sí misma:
es la clave de todas las virtudes. Sin ella no es posible ser virtuoso”
(MacIntyre, 1966, p. 87).
El hombre prudente encuentra la felicidad en la práctica de las virtudes,
pero Aristóteles recuerda que “la virtud no es innata, sino una
consecuencia de la educación” (MacIntyre, 1966, p. 76). El carácter
se forja a través de la repetición de actos voluntarios que generan
hábitos y estos pueden ser considerados virtudes si conducen a la
realización de la perfección personal, de otro modo se trata de vicios.
De ahí la importancia de una educación moral en que se busque la
formación de un ciudadano dispuesto a practicar la justicia en su
contexto. Sin embargo, más allá del sistema aristotélico, queda planteada
la siguiente cuestión: “¿Me es posible lógicamente considerar
como vicio lo que otros han considerado como virtud?” (MacIntyre,
1966, p. 81).
Durante la Edad Media, cuando la reflexión filosófica sobre el actuar
humano combinó los elementos de la revelación judeocristiana
con los postulados fundamentales de la ética griega, se impuso la
convicción de que la religión cristiana era el único fundamento sólido
sobre el cual se podía levantar un sistema moral. Aristóteles había
mostrado la indisoluble unidad que había entre llevar una vida buena
y ser feliz, pero esta felicidad estrechamente ligada a la búsqueda
del bien supremo, fue identificada por los autores medievales con la
bienaventuranza de quienes encuentran a Dios. La ética medieval vio
actualizada la doctrina platónica en las obras de Agustín de Hipona,
pero luego Tomás de Aquino expresó el cristianismo en términos de
la ética aristotélica, y dio gran importancia a las virtudes, a la ley natural
y a la finalidad de la vida humana.
Siglos más tarde, ante los cambios sociales y culturales introducidos
por la Revolución Industrial, surgió otra ética que prestaba mucha
atención a los contextos sociales. Se trata de la teoría de los
sentimientos morales propuesta por David Hume y Adam Smith. El
análisis que estos filósofos hicieron de la sociedad que les rodeaba
les permitió captar lo que significaba para la moral el surgimiento
del talante del hombre burgués, proclive a seguir sus inclinaciones
individuales.
Ante la pregunta sobre qué instancia debe guiar la reflexión moral,
¿la razón o los sentimientos?, Sócrates, Platón y Aristóteles habían señalado
en dirección a la razón, pero los ilustrados escoceses apuntaban
hacia los sentimientos: “La razón es, y sólo debe ser, una esclava
de las pasiones, y no puede pretender otro oficio que el de servirlas
y obedecerlas” (Hume, 1751, p. 561). Se actualizaba así el antiguo
principio moral hedonista de buscar el placer y evitar el dolor: “La
razón no puede hacer que un objeto concreto sea por sí mismo agradable
o desagradable para la mente… nada puede ser agradable o
desagradable por sí mismo salvo que lo sea por el sentimiento y la
emoción inmediatos” (Smith, 1759, p. 559). Smith y Hume coinciden
en señalar la importancia de la sensibilidad moral para establecer
si algo está bien o no, pues esta distinción se fundamenta en el contraste
que hay entre lo agradable y lo desagradable.
Desde esta postura empírica se considera que los juicios morales
son motivados por las emociones más que por la razón y esto conduce
a dar gran importancia a la educación del sentido moral. La ética y la
estética se aproximan, pues la educación moral queda estrechamente
ligada a la educación del gusto. Tal como afirma Hume, “el gusto,
en cuanto que da placer o dolor, y por ende constituye felicidad o
sufrimiento, se convierte en un motivo de acción y es el primer resorte
o impulso del deseo y la volición” (Hume, 1751, p. 182). En un
contexto como el contemporáneo, la importancia de esta aproximación
filosófica al actuar humano desde la sensibilidad salta a la vista.
Nos hemos hecho insensibles a las desgarradoras imágenes del dolor
que muchos padecen a causa de la guerra y la miseria, las escenas
que vemos, directamente o a través de los medios de información,
no nos conmueven porque al haber perdido sensibilidad moral nos
hemos acostumbrado a ellas o preferimos no verlas para no sentirnos
confrontados en nuestra cómoda realidad.
A través de la reciprocidad se pasa del interés privado al respeto
de la humanidad: “El interés por uno mismo es el motivo originario
del establecimiento de la justicia, pero la simpatía por el interés público
es la fuente de la aprobación moral que acompaña esa virtud”
(Hume, 1751, p. 671). La simpatía aparece en la teoría de los filosofos
escoceses como un puente entre el bien individual y el bien público
ya que es imposible permanecer al margen de la felicidad o la miseria
del otro. Se trata de una “simpatía social o sentimiento solidario con
la felicidad o desdicha humanas” (Hume, 1751, p. 139) que permite
establecer la manera correcta de obrar. Se considera que el mayor
placer brota de saber que se ha obrado lo correcto, el reconocimiento
por parte de los demás genera satisfacción, “el placer de haber
ejecutado lo admirable” (López, 2004, p. 28). He ahí la importancia
de los contextos, en los cuales se determina lo que debe considerarse
preferible mediante la aprobación y la desaprobación social.
En la actualidad teorías como las de Peter Strawson y Ernst Tugendhat
muestran la vigencia del enfoque de los sentimientos morales,
que ve en los mecanismos sociales de aprobación y desaprobación
moral la clave para saber cómo actuar. Aunque ahora no se
da la misma importancia al sentimiento de simpatía, la expectativa
de reciprocidad sí se manifiesta como una categoría fundamental de
juicio moral. “Todo aquel que está sujeto a demandas morales y que
reconoce su interés por el sistema de tales demandas debe genuinamente
reconocer, así mismo obligaciones en el sistema” (Strawson,
1974, pp. 81-82). La vergüenza por la falta moral cometida, el resentimiento
ante la falta moral padecida y la indignación que despierta
la observación de una falta moral contra un tercero, son sentimientos
que muestran cómo las relaciones interpersonales se enmarcan en
medio de intereses que devienen deberes.
El papel que juega la comunidad moral en la educación de la sensibilidad
de los individuos es esencial: “los referentes de la acción
son proporcionados al individuo por la educación que recibe en su
comunidad moral, que tampoco contraviene la autonomía con que
la persona puede decidir si debe seguir haciendo parte de una comu-
nidad concreta o no” (López, 2004, p. 62). Entre nosotros es común
que algunas personas falten a las normas de su comunidad sin avergonzarse,
sin dar importancia a la sanción social que surge ante sus
faltas. Con ello demuestran que tienen una baja sensibilidad moral y
que en realidad no se sienten miembros de la comunidad. También
es frecuente que ante situaciones de maltrato las personas sean incapaces
de reclamar sus derechos, revelando el poco amor propio
que se tienen. Si éstas y aquellas situaciones no suscitan entre nosotros
indignación, es obvio que debemos trabajar en la educación de
la sensibilidad moral para establecer la justicia en nuestra sociedad,
pero cabe preguntarse si ésta no es una tarea en que la razón juega
un papel tan importante como el que juegan las emociones.
Cuando los avances del capitalismo industrial agravaron notablemente
la situación de la explotada clase obrera, a finales del siglo
XVIII surgió el utilitarismo, cuya preocupación inicial fue la de evitar
el dolor y la infelicidad, pero pasó rápidamente a la búsqueda del
bienestar y de la felicidad. Con base en el mismo criterio hedonista
de buscar lo agradable y evitar lo desagradable, los utilitaristas prestaron
atención a la deshumanización del proletariado sumido en la
miseria y desde una perspectiva más atenta a las consecuencias del
obrar humano, propusieron la búsqueda de la felicidad como criterio
de acción. “La multiplicación de la felicidad es, conforme a la
ética utilitarista, el objeto de la virtud” (Mill, 1863, p. 64). Para estos
filósofos, las consecuencias de las acciones son el principal elemento
para establecer cuál es la manera preferible de actuar cuando se
está ante diferentes cursos de acción y éstas deben ser evaluadas de
acuerdo con el criterio de utilidad. “Si la utilidad es la fuente última
de la obligación moral, puede invocarse la utilidad para decidir entre
derechos y obligaciones cuando las demandas de ambos son incompatibles”
(Mill, 1863, p. 74).
Como lo ha ilustrado Amartya Sen, la visión consecuencialista del
utilitarismo, que permite evaluar las instituciones sociales a partir de los
resultados y ponderarlos en términos de bienestar, tiene graves problemas
por no reconocer un valor intrínseco a las libertades y los derechos
de las personas, por ser indiferente frente al asunto de la distribución
de la utilidad en la sociedad y por desconocer la fuerza del condicio-
namiento mental que impide a muchas personas evaluar su calidad de
vida (Sen, 1999, p. 85). Sin embargo, el utilitarismo contemporáneo
ha sido capaz de superar el antropocentrismo característico de la ética
al cambiar el criterio de mayor bienestar para el mayor número de personas
por el criterio de mayor bienestar para el mayor número de seres
sensibles. “Muchos filósofos y escritores han propugnado como principio
moral básico la consideración igualitaria de los intereses, pero
pocos han reconocido que este principio sea aplicable a los miembros
de otras especies distintas a la nuestra” (Singer, 1987, p. 43).
La ética utilitarista actualmente motiva a muchas personas a luchar
por los derechos de los animales y por la preservación del medio
ambiente. El sufrimiento al que son sometidos los animales con el
propósito de brindar esparcimiento a los seres humanos o de servir
como objeto de experimentación puede pasar tan inadvertido ante
nosotros como la destrucción de la naturaleza en las aras del progreso,
pero desde este punto de vista filosófico se trata de asuntos
que demandan especial atención. Ante la execrable violación de los
derechos de muchos seres humanos en la historia reciente de la humanidad,
Peter Singer comenta: “Ya no estamos dispuestos a aceptar
un menor grado de preocupación por otros seres humanos; pero
aún quedan muchos seres sintientes por quienes no parecemos sentir
preocupación real alguna” (Singer, 1987, p. 123).
En el extremo antropocéntrico de la discusión moral se encuentra
la ética kantiana, una postura que rivaliza con el utilitarismo por otorgar
el máximo valor a la libertad humana y relativizar la importancia
de los contextos y de las consecuencias. En la misma época en que
surgió el utilitarismo, Kant se propuso encontrar un criterio de acción
válido para cualquier persona en cualquier circunstancia: “Obra
sólo según aquella máxima por la cual puedas querer que al mismo
tiempo se convierta en una ley universal” (Kant, 1785, p. 104). Se
trata del imperativo categórico, cuya segunda formulación ya ha sido
mencionada antes: “Obra de tal modo que uses a la humanidad,
tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al
mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio” (Kant,
1785, p. 116). Desde esta perspectiva el respeto a la dignidad humana
aparece desde esta perspectiva como el criterio más importante
en todo discernimiento moral. En el sistema kantiano no se trata de
obrar según el deber moral de respetar la autonomía de la persona,
sino de obrar en tal forma porque así debe ser. En el contexto de los
conflictos armados, como los que viven diversas naciones, debe preguntarse
si los propósitos que se persiguen a través de la guerra valen
más que la vida y la dignidad de cada una de las personas que pierde
su vida en la guerra o que es amenazada por ella.
Para la moral kantiana la moralidad de una acción no está dada
por el propósito que se quiera alcanzar a través de ella sino por la
intención que orienta la acción. Por eso rechaza la valoración consecuencialista
y se fija más bien en el principio que mueve al sujeto a
actuar en una determinada manera. La perspectiva kantiana supera
también la relatividad propia del enfoque de las virtudes al proponer
un imperativo moral como criterio universal de acción. La moral
kantiana supera la visión contractual que se fija en la reciprocidad de
tratar al otro con la expectativa de ser tratado de la misma manera,
pues se propone que la dignidad humana debe ser respetada sin
ninguna otra razón que ella misma. Más allá de la perspectiva kantiana
puede formularse la pregunta: ¿Una visión que sólo se fija en
los derechos y los deberes es suficiente para orientar racionalmente
la acción? ¿Conviene actuar sin atender a las consecuencias que se
deriven de la acción?
La ética discursiva desarrollada por Jürgen Habermas es una teoría
ética contemporánea que actualiza la prioridad kantiana de la
dignidad humana al postular que cada persona autónoma como
sujeto de habla debe tomar parte en la construcción de las normas
que condicionan su vida. “Toda norma válida encontraría la aprobación
de todos los afectados, siempre que éstos puedan tomar
parte en el discurso práctico” (Habermas, 1983, p. 143). Desde un
cognoscitivismo tan fuerte como el de Kant, Habermas ha mostrado
la importancia que tiene la participación política autónoma de
todos los ciudadanos en la configuración de un Estado de derecho.
Así lo expresaba el filósofo alemán en su discusión con John Rawls:
“No el filósofo, sino los ciudadanos deben tener la última palabra”

martes, 2 de agosto de 2011

ARTE EN GRECIA Y ROMA

1) La Grecia Clásica
El arte de la antigua Grecia es el estilo elaborado por los antiguos artistas griegos, caracterizado por la búsqueda de la «belleza ideal», recreando el «mundo ideal» del modelo platónico, o mediante la «imitación de la naturaleza» en el sentido de la mimesis aristotélica.

La cultura desarrollada por los antiguos griegos establece los fundamentos de la cultura occidental. De ella surgieron los conceptos y principios del arte, la filosofía y el saber posterior.

El Arte griego antiguo ha ejercido una gran influencia la cultura de muchos países a partir de épocas antiguas hasta la actualidad, especialmente en el área de la escultura y la arquitectura. En el oeste, el arte del Imperio Romano fue derivado en gran parte de modelos griegos. En el este, debido a las conquistas de Alejandro Magno se inició el intercambio entre Grecia y los territorios de Asia e India central; éste choque cultural generó el Arte Greco-Budista, con influencia incluso en Japón.

Después del renacimiento, en Europa, el humanismo estético y los altos logros del arte griego inspiraron a generaciones de artistas europeos. En el siglo XIX, la tradición clásica derivada desde Grecia dominó el arte del mundo occidental.

2) El Arte de Roma
El arte romano, al igual que su arquitectura e ingeniería, se extendió, como su imperio, a lo largo y ancho del perímetro del Mar Mediterráneo, siendo uno de los principales exponentes de la avanzada civilización romana.

El arte romano hunde sus raices en diversas influencias, especialmente del mundo etrusco y del griego.

La fuerte organización y personalidad del Imperio Romano exige un arte y una arquitectura que aúne el carácter funcional con el propagandístico. De esta forma nace un arte muy centralizado y unitario que abarca todo el imperio, no sólo Roma sino, en mayor o menor medida, a todas su provincias.

No cabe duda que el arte romano es la manifestación artística más significativa de la historia del mundo occidental, ya que su influencia nunca se ha dejado percibir a lo largo de los muchos siglos desde su desaparición en toda Europa. No ha habido momento histórico (quizás el gótico es el arte y arquitectura más alejada del canon romano) que no haya sufrido en mayor o menor medida su influencia.

Los romanos penetraron en la Península Ibérica en el 218 a.de C. y sobre todo, a partir de la mitad del siglo II a. de C. empezaron a crearse asentamientos estables. No tardó en generarse una pronta e intensa romanización que duró más de cinco siglos y que he dejado en nuestro suelo restos arqueológicos de primer orden.

El Arte Romano tiene su principal manifestación en la arquitectura, tanto religiosa, como civil. pero otras manifestaciones de primer orden son su magnífica escultura y en menor medida la pintura.

El mosaico es otra de las artes más brillantes del mundo romano. Las villas tardorromanas tuvieron frecuentemente sus suelos cubiertos por hermosos mosaicos con figuras geométricas, escenas de caza, mitológicas, etc.

lunes, 1 de agosto de 2011

Las Pandillas y el Crimen Organizado

Objetivo
Los estudiantes reconocerán la relación de las pandillas con el crimen organizado. Entenderán que las pandillas realizan actividades delictivas y sirven de fuente de reclutamiento para el crimen organizado. Los estudiantes también aprenderán a distinguir entre pandillas y otros grupos juveniles.

Objetivos pedagógicos
Al finalizar esta lección los estudiantes podrán:
• Definir una pandilla,
• Clasificar una pandilla como “pandilla de barrio” o “pandilla criminal”,
• Reconocer la relación entre las pandillas y el crimen organizado, y
• Distinguir entre pandillas y otras organizaciones juveniles.
Contenido de la lección
Una pandilla es un grupo local que se reúne para protección mutua o para hacer dinero a través de la actividad delictiva.
Por supuesto, esta es una definición simplista. Al igual que con el crimen organizado, es difícil producir una definición exacta de pandilla. Para algunos, pandilla significa un grupo pequeño de cuatro o cinco adolescentes que se juntan en una esquina. Para otros, el término evoca imágenes de los nazis “cabezas rapadas”, o de un grupo de jóvenes muy organizados cuyo propósito es hacer dinero vendiendo drogas.
Pandillas
Las pandillas han seguido creciendo en número y diversidad. Afectan tanto a las grandes como a las pequeñas comunidades.

Las pandillas y la vida de los pandilleros han recibido bastante atención en todos los medios de comunicación masiva. Mientras más dramática o emocionante la noticia, más probable es que capture el interés público. Como sociedad, nos aterroriza ser víctimas de la delincuencia pero al mismo tiempo nos fascinan las noticias relacionadas con ella.





EJERCICIO: Conocer las pandillas

Hablar con la clase sobre la prevalencia y actividades de cualquier pandilla local. Si los estudiantes no conocen las pandillas locales, posiblemente puedan dar ejemplos de pandillas nacionales o de otras partes del mundo.

EJERCICIO TAREA PARA LA CASA: Conocimiento personal de pandillas

Pedir a los estudiantes que escriban un trabajo para ser entregado al maestro describiendo su conocimiento personal acerca de alguna pandilla o su conocimiento a través de los diarios o televisión, sin dar los nombres de ninguno de los individuos involucrados.

• ¿Conoce a algún miembro de una pandilla?
• ¿Existen reglas para pertenecer a la pandilla?
• ¿Cómo ingresaron? ¿Cómo salen?
• ¿Están involucrados en alguna actividad ilegal? Si es así, ¿de qué tipo?
• ¿Alguna vez lo han invitado o presionado para que ingrese a una pandilla? ¿Qué hizo?